[ Escribo sobre... ]
Ponle sazon al caldo
Cuando me casé, el padre Colín me dijo “¿prometes serle fiel, en lo prospero y en lo adverso en la salud y la enfermedad hasta que la muerte los separe?” y yo no dude en decir “SI”, junto con esta promesa no solo al hombre con el que me estaba casando, si no a alguien que respeto mucho mas… a Dios, fui asimilando lo que significa “casarte” unir tu vida a otra persona, con quien compartirás lagrimas y sonrisas pero quizá también momentos de amargura. Iras del brazo a una fiesta, y tendrás hijos, pelearas y te enojaras, dormirás y despertaras todos los días de tu vida. Con quien querrás hacer el amor, y quien querrá hacerlo contigo, y quizá, haya un dia en el que tengas que decir “hoy no”. Porque realmente, esto es lo que sucede. El primer año es lindo, el segundo puede que bonito, el tercero, al tercero tienes que empezar a ponerle tu propio sazón.
No, no voy a contar mis “puterias” como alguien suele criticar por ahí. Esto es serio, por lo menos para mi, lo es. Y se que para muchos otros también. Hoy solo será un intercambio de ideas y puntos de vista.
Total. Entre lo que he comprendido al paso de los años que llevo con dowen, es que puedes pasarte 3 o 4 años de noviazgo, unir tu vida con alguien, y llevar otros 4 o 5 años de matrimonio y no terminar de conocer a la persona. Darte cuenta que una buena comunicación es importante, pero hay algo mas todavía. Como el sazon que tiene cada quien al cocinar. Ese extra. Con el paso del tiempo vas percatándote, que no puedes permitir que esa energia con la que empezaron no baje ni una sola rayita, que esas cosquillas y revoltijo en el estomago al verlo llegar siempre este ahí, que ese beso siempre este lleno de pasión y ternura, que ese abrazo diga siempre cuanto se ama, que tus ojos siempre se iluminen al verlo, que su aliento nunca deje de exitarte, y que el latido de su corazón sea siempre el aire que respiras, como cuando es tu novio (a).
Que no importa la discusión de ayer, o el enojo de antier. Que no importa los problemas (económicos, etc.), si no la solución en que juntos pueden tener. Pero hay algo tan importante que debe haber: fidelidad, humildad, lealtad y honestidad, no solo para con tu pareja, si no para contigo misma (o) Cuando me casé hice una promesa, la que tengo presente las 24 horas de cada dia. Despierta o dormida. Una promesa que también me hice a mi misma.
El hombre es hombre y jamás deja de serlo. Soltero o casado. Y su instinto y gusto por las mujeres siempre estará ahí. Seria tan falso decir que nos casamos y dejamos de ver para otros lados. Lo mismo pasa con las mujeres ¡supongo!. Nunca dejamos de ser mujeres, de tener neuronas y también hormonas y ¿Por qué no? También de voltear hacia otro lado.
En lo personal, jamás en mi vida le he sido infiel al hombre con el que me case. Y no por no tener la oportunidad de hacerlo, si no por esta promesa que esta presente segundo tras segundo, porque me dolería tanto en el alma la traición, la infidelidad, y no tanto para con el, si no hacia mi misma. Soy mujer y siempre me han gustado los hombres. Soy casada y mi gusto siempre será por los hombres. No me deslumbro ni mojo por cualquiera que vea en la calle. No me gustan los güeros de ojos claros. Y no dejo de tener cierto miedo. Miedo a llegar atreverme un dia. A cruzar la fina línea entre la imaginación y la realidad. A que un pensamiento salga de la mente, se viva y se haga realidad. Miedo, no al pecado, si no a acabar. Con mucho y con todo.
Con el paso del tiempo Me di cuenta de que sigo siendo mujer. De que puedo mirar a otro hombre, que me puede llamar la atención, que puedo imaginar y que en mi esta cruzar esa fina línea. Y es cuando empieza la lucha entre La esposa y la “mujer”. Y no solo para que esta ultima gane y cometa una estupidez a estas alturas, si no porque una de las cosas que también me he dado cuenta, que tu mente puede ser tan astuta, como para traicionar y engañar. Y esto, quizá pueda ser peor, a hacerlo realidad.
Fin.
General
Entradas relacionadas:
Han escrito 8 comentarios de «Ponle sazon al caldo»
didywy
Viernes 16 de enero, 2009 11:56.-
oooooooooooooooooh muuuy cierto!

3unic3
Viernes 16 de enero, 2009 12:38.-
este psOt me gustO…
y es muy ciertO…
sabes? ahOra q estOy a puntO de casarme me ha servidO leer sObre la vida de muchOs pOllitOs casadOs…q vdd dices… siempre seras mujer y el siempre sera hOmbre..
perO si ambOs lOgran recOrdar la prOmesa q un dia se hicierOn ante el altar y de esa manera lOgran vencer sus “instintOs naturales”, que mejOr prueba de q lOs hOmbres sOn hOmbres y las mujeres sOmOs mujeres perO esO de la infidelidad es decisiOn y nO impOsiciOn x la naturaleza…q nO me vengan a decir q lOs hOmbres, O las mujeres sOn infieles y nO se puede evitar…
quien ame a la persOna cOn la q se casO sabra cuidar el vinculO q un dia fOrmarOn

miss_cherry
Viernes 16 de enero, 2009 12:43.-
Todo el post ha sido muy pero muy atinado! Puterias? Creo que es parte de la vida real, y a las cosas hay que verlas por lo que son realmente, no por el miedo al que diran… La verdad, conforme iba avanzando en mi lectura, pude coincidir contigo en todos los puntos… Solo sustituye Dowen por Duvalin, y ya tienes casi todo, excepto por la parte del matrimonio, que aunque todavia no hay un papelito que haga constancia, hemos asumido el compromiso como si ese papel existiera.
Ninias, les deseo un finde excelente!

dowensita
Viernes 16 de enero, 2009 12:46.-
Bueno, tu lo haz dicho “compromiso” realmente esto va muy aunado al amor, y juntos al “matrimonio” independientemente si es legal o religioso.

Einyel
Viernes 16 de enero, 2009 12:47.-
caramba!, debo decir que de inicio a fin esta chida tu entrada dowen, saludos! =)

sunflower
Viernes 16 de enero, 2009 14:02.-
A mi me da miedo el matrimonio… :(

dowensita
Viernes 16 de enero, 2009 15:05.-
lo mismo decia yo, antes de conocer a dowen.

xocarpax
Viernes 16 de enero, 2009 15:26.-
yo siempre he soñado que alguien me ame a ese grado a enfrentar un compromiso , casada o no , pero que me ame …sinceramente comprometidamente … tal vez algun dia jejeje aunque ya siento que se me pasa el tiempo , cuando llegue ya sere una anciana.






